La obra colectiva de la Comisión de Revista y Biblioteca, dirigida por Laura Kvitko, Mariana Kohan y Flora Acselrad, reúne más de cuarenta aportes de magistrados, funcionarios y especialistas.
La Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional presentó el libro Discriminación, antisemitismo y derecho. Respuestas judiciales frente al odio, una obra colectiva de la Comisión de Revista y Biblioteca de dicha asociación, dirigida por Laura Kvitko, Mariana Kohan y Flora Acselrad. La publicación reúne las reflexiones de magistrados, funcionarios y especialistas acerca de uno de los grandes desafíos contemporáneos para el Estado de Derecho: cómo responder frente al antisemitismo, los discursos de odio y las distintas formas de discriminación.

La presentación tuvo lugar el 28 de septiembre de 2026, se efectuó en el marco de la presidencia argentina de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA) y se realizó en la sede de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, con la participación de más de 200 personas integrantes del Poder Judicial y de los Ministerios Públicos, representantes de los distintos poderes del Estado, referentes de organizaciones de la sociedad civil y autores y autoras de la obra.
El libro, que reúne más de cuarenta aportes, propone una mirada plural e interdisciplinaria. Aborda el antisemitismo y otras formas de discriminación, pero también fenómenos actuales como los discursos de odio en las redes sociales y los desafíos que plantea la inteligencia artificial.
La apertura estuvo a cargo del presidente de la AMFJN, Andrés Basso, quien destacó la importancia del compromiso institucional de la Justicia frente a la discriminación y el antisemitismo y el valor de generar espacios de reflexión que permitan trasladar esos principios a la práctica cotidiana de los tribunales.
También participaron de la presentación la embajadora Fabiana Loguzzo, Representante Especial para la Lucha contra el Antisemitismo del Estado argentino y representante ante la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA); Melina de Bairos Moura, presidenta de la Comisión de Revista de la AMFJN; y las directoras de la obra, Laura Kvitko, Mariana Kohan y Flora Acselrad, quienes abordaron el origen y los objetivos del proyecto y destacaron la necesidad de generar herramientas que permitan al sistema judicial reconocer y responder frente a fenómenos discriminatorios que adquieren formas cada vez más complejas.
Melina de Bairos Moura abrió el evento explicando el trabajo de la Comisión de Revista y Biblioteca de la AMFJN y cómo se llegó a trabajar en este libro. Resaltó que es una obra de distribución gratuita, que busca ser una herramienta concreta de consulta para magistrados, funcionarios y otros operadores del sistema de justicia de todo el país.

El presidente Andrés Basso destacó el trabajo que viene realizando la AMFJN sobre esta temática, y que la Asociación fue incluso premiada por ello en el año 2024 por la Organización de Estados Americanos. Basso resaltó que la Justicia tiene un papel fundamental para generar conciencia, derribar prejuicios, establecer límites y fortalecer una cultura democrática basada en la igualdad y el respeto.
Fabiana Loguzzo destacó la importancia del libro, de la educación, y de la acción de la Justicia frente al antisemitismo y la discriminación. La Embajadora sostuvo que esta es una obra que debe, sin dudas, trascender fronteras.
Por su parte, Laura Kvitko explicó conceptos clave: la magistrada afirmó que la discriminación es violencia, que el antisemitismo representa mayor intolerancia, que la discriminación debe tener consecuencias, y que el antisemitismo es delito en la Argentina.
Mariana Kohan sostuvo que «el antisemitismo es la alarma que nos indica que nuestras democracias están en peligro», y explicó —utilizando la metáfora de la rana y el agua caliente— que la justicia no puede esperar a que el agua hierva, sino que debe identificar a tiempo el desplazamiento del umbral de lo que se considera tolerable en una sociedad democrática, y dar respuestas.
Finalmente, Flora Acselrad sostuvo que la lucha contra la discriminación no podía fragmentarse. Enfatizó que no es posible condenar el antisemitismo y permanecer indiferentes frente a otras formas de discriminación, pues todas ellas construyen jerarquías entre las personas a partir de sus diferencias, lo que resulta incompatible con el principio de igualdad y con la propia sostenibilidad de la democracia.

«El antisemitismo es la alarma que nos indica que nuestras democracias están en peligro». — Mariana Kohan
«El Derecho no puede llegar cuando el agua ya está hirviendo»Mariana Kohan, directora de la obra
¿Por qué consideraron necesario hacer este libro en este momento?
Mariana Kohan: Porque existe un riesgo que muchas veces no advertimos a tiempo: acostumbrarnos progresivamente a aquello que antes nos hubiera resultado intolerable. En la presentación utilicé la metáfora de la rana en el agua caliente. Si el aumento de la temperatura es gradual, llega un momento en el que dejamos de percibir el peligro. Con el antisemitismo y con los discursos de odio puede suceder algo parecido. El problema no aparece solamente cuando encontramos sus manifestaciones más extremas. También debemos preguntarnos cuánto se fue desplazando previamente el límite de aquello que una sociedad está dispuesta a considerar normal.

Por eso pensamos al antisemitismo también como un termómetro de la sociedad. La experiencia histórica demuestra que la degradación de las democracias no necesariamente sucede de un día para otro. Puede avanzar mediante pequeñas exclusiones, naturalizaciones y desplazamientos de límites. Frente a ese proceso, la Justicia tiene una responsabilidad particular. El Derecho no puede llegar cuando el agua ya está hirviendo: tiene que poder reconocer esos desplazamientos y ofrecer respuestas.
¿Qué respuesta puede dar concretamente la Justicia frente a la discriminación y los discursos de odio?
Laura Kvitko: En la presentación sinteticé esa discusión alrededor de cuatro ideas: la discriminación es violencia; el antisemitismo representa creciente intolerancia; la discriminación debe tener consecuencias; y el antisemitismo es delito en la Argentina.

La discriminación puede adquirir muchas formas. Puede ser física, verbal, simbólica o institucional, y puede presentarse incluso dentro de prácticas que, en apariencia, son neutrales. Por eso la tarea judicial exige observar no sólo la conducta en abstracto, sino también sus efectos y el contexto en el que se produce.
Existe otro aspecto fundamental: dar una respuesta firme frente a la discriminación implica precisamente respetar, aplicar y fortalecer las garantías constitucionales. Cada operador del sistema tiene una función: el fiscal debe investigar y sostener una acusación cuando existen elementos que la respalden; defensores y querellantes cumplen sus respectivos roles dentro del proceso; y los jueces debemos decidir con independencia e imparcialidad, comprendiendo el contexto pero manteniendo, al mismo tiempo, absoluto rigor frente a la prueba y a la ley.
Las normas existen, pero ninguna norma funciona automáticamente. Entre una ley escrita y una garantía efectiva siempre hay personas e instituciones responsables de aplicarla.
El libro no se limita al antisemitismo. ¿Por qué decidieron ampliar la mirada hacia otras formas de discriminación?
Flora Acselrad: Porque partimos de una premisa muy simple: los seres humanos somos diferentes. Tenemos distintas historias, religiones, identidades, cuerpos, culturas y maneras de pensar y de comprender el mundo. La diversidad no es una anomalía que una sociedad democrática deba aprender a tolerar; es la condición misma de la humanidad.

El problema comienza cuando dejamos de mirar personas y empezamos a mirar categorías. Cuando alguien deja de ser una persona concreta y pasa a ser solamente «el judío», «el inmigrante», «la feminista» o cualquier otra etiqueta a partir de la cual creemos poder explicar quién es.
Por eso entendimos que la lucha contra la discriminación no podía fragmentarse. No podemos ser profundamente sensibles frente al antisemitismo y permanecer indiferentes frente a la discriminación contra las mujeres. Tampoco podemos rechazar el racismo y naturalizar la xenofobia.
Eso no implica decir que todas las discriminaciones sean iguales. No lo son: tienen historias, mecanismos y consecuencias diferentes. Pero existe algo que las une: todas construyen jerarquías entre las personas a partir de sus diferencias. Y eso compromete tanto el principio de igualdad como la propia sostenibilidad de la democracia.
¿Qué esperan que suceda con el libro después de su presentación?
Las directoras: Que circule, que se lea y, fundamentalmente, que sea utilizado como una herramienta.
El objetivo de esta publicación es abrir preguntas sobre las respuestas jurídicas posibles, los límites que impone el Estado de Derecho, las nuevas formas que adquieren los discursos de odio y la responsabilidad concreta de quienes integramos el sistema de Justicia.
En ese sentido, también quisimos que la obra abordara fenómenos contemporáneos como las redes sociales y la inteligencia artificial, porque las formas de producción y difusión de contenidos discriminatorios están cambiando y el Derecho tiene que ser capaz de comprender esos cambios.
Durante la presentación apareció además una idea que atraviesa todo el proyecto: quizás ninguno de nosotros pueda resolver por sí solo fenómenos tan complejos como el antisemitismo, la discriminación o los discursos de odio. Pero eso no elimina nuestra responsabilidad de hacer aquello que está a nuestro alcance.
Cada autor y autora hizo justamente eso al aportar su conocimiento y su experiencia a esta obra. Y generar estos espacios desde la Asociación también es una forma de hacerlo.
El desafío es que esa reflexión continúe en la práctica cotidiana de la Justicia: identificar la discriminación, comprender sus nuevas manifestaciones, ponerle límites cuando corresponda y garantizar que la igualdad y la no discriminación sean principios efectivos.
El tramo final del libro incorpora una perspectiva diferente de la desarrollada en los capítulos jurídicos: las palabras de Omri Shifroni, sobreviviente del ataque terrorista del 7 de octubre de 2023 en Israel. Su aporte, titulado «Humanismo y memoria después del 7 de octubre: palabras de un sobreviviente», introduce una dimensión humana centrada en la memoria, la resiliencia y el diálogo frente a las consecuencias del odio y la violencia.
En definitiva, se trata de contribuir desde el Derecho a una sociedad en la que podamos vivir juntos siendo diferentes.