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miércoles 30 de septiembre de 2020 - 12:04:11 PM
Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional
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Marcelo Gallo Tagle: “La discusión de la reforma del sistema de justicia debe ser técnica y no política”

El presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional se presentó ante las comisiones Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales. Entre sus principales reparos al proyecto, criticó que se prevea la creación de un mayor número de juzgados que de fiscalías y advirtió sobre la necesidad de abrir la consulta con las Cámaras Nacionales y Federales y los representantes de los tribunales orales.

El presidente de la AMFJN, Marcelo Gallo Tagle, señaló que “la discusión del proyecto de reforma judicial debe ser técnica y no política”, en reunión conjunta de las comisiones Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales del Senado de la Nación. “La reforma del sistema de Justicia viene siendo reclamada desde hace mucho tiempo por los integrantes del Poder Judicial, pero es necesario que lo hagamos bien, escuchando a todas las voces y analizando todas las cuestiones que puedan alterar las buenas intenciones que pueda tener este proyecto”, agregó.
Gallo Tagle señaló numerosas deficiencias que tiene el proyecto presentado por el Poder Ejecutivo, a juicio de la Asociación, como por ejemplo que se prevea la creación de un mayor número de juzgados que de fiscalías, mientras se impulsa la implementación en todo el país del sistema acusatorio, que pondrá la carga de la investigación de los delitos en los fiscales.

 

 

 

Los principales puntos destacados por el presidente de la AMFJN:

  • “Nuestra institución nuclea y representa a jueces, fiscales, defensores públicos y funcionarios de todo el país, de la totalidad de los fueros e instancias y estamos en condiciones de exponer diversas visiones acerca de este proyecto que hoy nos convoca. Pero sin perjuicio de esa representación institucional, el debate de este proyecto debe enfocarse en una mirada eminentemente técnica y no política. En esa inteligencia entendemos que también deben ser invitados a opinar los representantes de las Cámaras Nacionales y Federales, los representantes de los tribunales orales, tanto de la Justicia Federal del interior del país como de la ciudad de Buenos Aires, del mismo modo que a las cabezas de los ministerios públicos. Coincidimos con las expresiones del señor presidente de la Nación, quien en el discurso de apertura de las sesiones ordinarias de este cuerpo, en marzo, señaló que iba ser un férreo defensor de la independencia del Poder Judicial y al mismo tiempo que pretendía acabar con todas las injerencias del poder político sobre el Poder Judicial. Estos conceptos fueron reiterados la semana pasada, cuando se presentó este proyecto que hoy nos convoca”.
  • “El proyecto destaca que uno de sus objetivos primordiales es la eficaz implementación del sistema acusatorio de enjuiciamiento penal. Sin embargo, el texto se refiere casi en su totalidad a la unificación de fueros, creación de juzgados, tribunales orales y desdoblamiento de tribunales de primera instancia hasta llegar a 46. También prevé la creación de 94 juzgados federales de primera instancia en lo penal con asiento en las provincias. Pero se limita a crear 23 fiscalías, que actuarán ante los unificados juzgados en lo penal federal con asiento en la ciudad de Buenos Aires. Este desequilibrio no es sólo numérico; es esencial”.
  • “El sistema acusatorio pone en cabeza de los fiscales la investigación de los delitos y esto significa tener personal especializado y en cantidad suficiente, espacio para tomar declaraciones y varios requerimientos que el proyecto no le otorga al ministerio público. Se propone un proyecto que sigue entonces el camino de mucho de los anteriores, que es poner el acento en los tribunales y una cláusula genérica sobre fiscalías. Esta vez el riesgo de colapsar el sistema por falta de recursos es más grande. Además con el proceso acusatorio no son necesarios 46 juzgados de garantías; la mayor carga de trabajo cae sobre las fiscalías. Hoy lo importante son las funciones que cada magistrado cumple. En la experiencia de Salta y Jujuy se comprobaron dos circunstancias que este proyecto soslaya: que se necesitan más fiscalías que juzgados y que resulta insuficiente el número de cuatro salas de Cámara unificadas frente a 46 juzgados inferiores”.
  • “Existen otros cuestionamientos, como que el proyecto desatiende los estándares internacionales en materia de niñez y adolescencia, pues no prevé ningún ámbito específico que intervenga en la especialidad, ya sea jurisdiccional o en los ministerios públicos. En lo que se refiere al ministerio público de la Defensa se advierte una desigualdad de fuerzas, ya que en la ciudad de Buenos Aires se crean apenas 8 defensorías de tal modo que un total de 14 defensorías deben actuar ante 4 juzgados penales federales. Semejantes inconvenientes se presentan con la creación de defensorías ante los tribunales orales en lo penal y algo parecido ocurre en el interior del país”.
  • “La comisión bicameral de implementación del Código Procesal Penal Federal dispuso que las próximas jurisdicciones donde se implementará el Código serán Mendoza y Santa Fe. Por un lado se avanza con el Código acusatorio pero por el otro se propone crear más juzgados que fiscalías, cuando la ecuación debería ser inversa”
  • “Destaco que el fuero Nacional en lo Criminal y Correccional y los tribunales orales registran actualmente 75 vacantes sus juzgados y vocalías, por lo que la ocupación de nuevos juzgados cuya subrogancia se prevé resentirá notablemente la administración de justicia. Para decirlo en pocas palabras: el proyecto importa el completo desguace y desmantelamiento de este centenario fuero, omitiendo toda referencia a la suerte que han de correr sus magistrados y magistradas”
  • “Nos preocupa también el proceso de selección. Es necesario resaltar que el sistema de concursos no puede dejar de lado la valoración de los antecedentes de los y las postulantes. El proyecto dice que la prueba de oposición para cubrir los cargos será oral y pública y versará sobre resoluciones de casos conforme al Código Procesal Federal. Sorpresivamente no hace mención a los antecedentes de los concursantes, lo que echaría por tierra a la carrera judicial y además excluye el examen escrito, que es la única forma que puede garantizar el anonimato a la hora de corregir la prueba rendida”.
  • “En cuanto al mapa judicial, este proyecto no brinda criterios para la creación de nuevos juzgados. La distribución no es comprensible, al tiempo que no se advierte necesidad ni su forma de financiación. Se omite la necesidad de tribunales orales federales que son indispensables en algunas jurisdicciones. En cuanto a infraestructura y presupuesto, desde el punto de vista edilicio, la justicia federal se encuentra en un estado crítico y de emergencia y no se advierte que esto se haya tenido en cuenta. El trabajo en condiciones de hacinamiento y sin los elementos indispensables no ha sido considerado”.
  • “Esta crisis mundial provocada por la pandemia puso en evidencia algunas de las carencias del Poder Judicial. La fundamental es la falta de inversión en desarrollo tecnológico y equipamientos informáticos para tener una adecuada atención remota. Esto fue requerido en numerosas oportunidades por los integrantes del Poder Judicial. Coincidimos con las afirmaciones de la Dra. Losardo de que el dinero destinado al Poder Judicial es una inversión, no un gasto. Enhorabuena que esto se esté reconociendo”.
  • “Este proyecto no se presenta en el mejor momento. La sociedad indudablemente pretende una mejora del sistema de justicia, igual que nosotros. Compartimos ese deseo, pero me parece que en este momento la mirada de la sociedad está puesta en otras preocupaciones. La sociedad se merece que, de una vez por todas, los tres poderes del Estado mostremos que podemos trabajar en forma responsable para alcanzar un proyecto técnico, que tenga pluralidad de voces, y que escuche a todos los referentes para lograr el objetivo”.
  • “La reforma la estamos reclamando desde el Poder Judicial hace muchísimo tiempo. Pero lo adecuado es que lo hagamos bien, sin apresuramientos y analizando todos los aspectos que puedan teñir las buenas intenciones que puedan tener este proyecto. Los aportes nos van a beneficiar a todos”.