18.7 C
Buenos Aires
miércoles 28 de octubre de 2020 - 5:16:06 PM
Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional
Historia en la AMFJN

Un homenaje por los 75 años de la creación de la Justicia Nacional del Trabajo

En una emotiva y concurrida jornada, en diversos espacios de nuestra Asociación se celebró el 75º aniversario de la creación de la Justicia Nacional del Trabajo

Con Atilio Alvarez, vicepresidente por el MPD, ofició como organizador y maestro de ceremonias. Las actividades se iniciaron con la actuación del grupo coral de la Defensoría General de la Nación, dirigido por la profesora Lorena Rojas. El repertorio de canciones alusivas al trabajo fue Canto de ordeñe (Antonio Estévez), Juan Panadero (Zamba de Leguizamón y Castilla), La Jardinera (Tonada de Violeta Parra), Duerme negrito (Pop Recop. Atahualpa Yupanqui) y Canto Versus (Jorge Fandermole).

El acto fue seguido por el descubrimiento del retrato de Horacio Billoch Caride, juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, de la que también fue titular, y miembro del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados de la Nación. Por esos méritos, entre otros, el auditorio 1 de la AMFJN lleva su nombre. “Un caballero con todas las de la ley, su presencia, su accionar. Tuve el honor de estar a su lado y me enseñó el duro camino de convertirme en magistrado. Tenía el especial don para ser juez de trabajo”, lo recordó Gregorio Corach, juez de la Sala Décima de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.

La primera etapa de la conmemoración fue iniciada por Marcelo Gallo Tagle, presidente de la AMFJN, quien anunció a partir del año próximo se realizarán actos similares para el resto de los fueros. Luis Alberto Catardo, presidente de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, resaltó la cualidad esencial de trabajar en el fuero laboral: “Tenemos vocación, hemos sido llamados a trabajar en el fuero del trabajo. El trabajo es el complemento de la obra de Dios. La dignidad de la persona. En el trabajo el hombre se realiza”. Posteriormente, el historiador Hugo Leguizamón brindó una conferencia sobre la historia de los orígenes del fuero del trabajo y del primer presidente de la Cámara, Enrique Pérez Colman. “Hubo cerradas resistencias, en una época complicada de la Argentina y del mundo. Pérez Colman asumió las responsabilidades en un momento que muchos destacados juristas preferían no involucrarse en terreno entonces riesgoso. Inicialmente, el fuero no perteneció al Poder Judicial, sino al Ministerio de Trabajo”, contó.

Luego de la entrega de retrato del Enrique Pérez Colman al presidente de la CNAT y de presentes conmemorativos a sus nietos, se suscribió el acta conmemorativa del homenaje y se entregaron diplomas de reconocimiento a los asociados adherentes del Fuero Laboral.

La jornada cerró con un acto musical de la pianista Candelaria Quiñones y el tenor Marcelo Fandiño, y un brindis de camaradería al son del siguiente repertorio: Canción del Jangadero (Litoraleña de Falú y Dávalos), La Pomeña (Zamba de Leguizamón y Castilla), Me salió Cuyano (Gato de Candelaria Quiñones) y El Arriero (Atahualpa Yupanqui).

Durante las horas de evocación, resonaron los principios de los considerandos del Decreto N° 33.347 del 30 de noviembre de 1944, cuando se creó la Justicia Nacional del Trabajo:

“Que el movimiento legislativo contemporáneo, en lo que respecta a las normas que rigen las relaciones jurídicas del capital y el trabajo, ha dado forma a un nuevo derecho cuyo contenido social y humano tiende a proteger la parte débil de esa relación;
Que frente a problemas que justifican la existencia de un derecho autónomo debe admitirse la necesidad de un fuero y procedimiento propios, pues no sería posible que, mientras la legislación de fondo fuera creando un régimen jurídico de excepción, el derecho procesal se mantuviera estacionario.
Que los trámites procesales de la justicia ordinaria, aplicados a litigios del trabajo, resultan formulistas, onerosos y carentes de la celeridad que exigen los fines perseguidos por la legislación respectiva;
Que la inadaptación de esas reglas procesales a la solución de los conflictos derivados de las relaciones del trabajo, pone en evidencia la necesidad de instruir organismos especializados y procedimientos expeditivos y de restablecer, mediante normas adecuadas, la igualdad de las partes, evitando la gravitación de su distinta posición económica”