“La Justicia va a la Escuela” tuvo su cierre de año con los chicos como protagonistas

El programa “La Justicia va a la Escuela”, creado por el Instituto de la Magistratura de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, cerró su 20ª edición con su ya tradicional simulacro de juicio oral a cargo de los alumnos de la Ciudad de Buenos Aires que participaron de la iniciativa durante el año. El acto se llevó a cabo, como siempre, en el Salón de Derechos Humanos que cada año cede la Corte Suprema de Justicia para la ocasión.

“Nos pone cada vez más orgullosos que la Asociación sea la promotora de esta iniciativa, para que los chicos conozcan el rostro humano de la Justicia, sus luces y sus sombras en la realidad cotidiana. Es importante que se lleven la noción acerca de la importancia de la resolución de conflictos en cualquier actividad humana y que comprendan el deber de los magistrados de ceñirse a los hechos y al derecho”, señaló María Lilia Díaz Cordero, presidente de la AMFJN, en el acto de apertura.

Virginia Simari, María Lilia Díaz Cordero, Edward Prado y Josefina Maxit

Por su parte, Virginia Simari, directora del Programa “La Justicia va a la Escuela”, hizo una síntesis de los propósitos esenciales de esta propuesta que ya lleva dos décadas: “Iniciamos el programa porque teníamos la preocupación acerca de la distancia que hay entre nuestra actividad y el conocimiento del resto de la sociedad. Entendimos que el camino más eficaz para robustecer el conocimiento y la confianza de la ciudadanía en la justicia a través de los jóvenes que están a las puertas de convertirse en ciudadanos activos. Nuestro propósito nuclear es el desarrollo de juicio crítico, que trasciende lo judicial. Formar ciudadanos de pie que fortalezcan a la República”.

Participaron además del panel de apertura el embajador de los Estados Unidos en Buenos Aires, Edward Prado, y la vicepresidente 1ª de Asociación Conciencia, Josefina Maxit. Ambas entidades colaboran con el programa prácticamente desde los inicios y en este caso se dio la particularidad de que el embajador Prado cuenta con una prestigiosa trayectoria en la Justicia de su país, como abogado, fiscal y juez. “Sólo me falta ser acusado -bromeó ante el salón colmado de chicos-, espero eso nunca se cumpla. Es un placer participar de la propuesta. Este año la agenda no lo permitió, pero en 2019 les prometo acompañarlos en alguna oportunidad en el aula, para transmitir las ideas de quienes trabajamos en la Justicia”.

Este año, en los distintos roles del juicio participaron alumnos de las escuelas secundarias Nuestra Señora de los Angeles, Enspa, Técnica nº4, Winter Garden, Lenguas Vivas, Ceferino Namuncurá, St Martin, Del Salvador, San Francisco Javier, San Tarsicio, ET Nº28, Normal nº3, Joaquín V. González, ET nº11 y ET nº26. Asesorados a todo momentos reputados magistrados de la Justicia Nacional y Ana Simari, asesora pedagógica del programa, que también formaron parte del plantel docente del programa, los chicos llevaron adelante el caso “Amigorena Gloria y otro s/lesiones”, sobre un choque ficticio a las 5.30 de la mañana entre un auto conducido por una mujer de 77 años y por un chico de 17, acompañado por tres amigos.

Durante más de tres horas, los chicos volcaron toda su pasión y los conceptos aprendidos durante el año, en un programa que se siguió ampliando con llegada a Rosario, Salta y la presentación en la Universidad de Belgrano. Sin importar el resultado del juicio y la vocación a futuro de los alumnos, el objetivo estará siempre cumplido: difundir las nociones humanas de la Justicia y estimular el pensamiento crítico.

Fotos: Gentileza CIJ