La Justicia va a la Escuela, en Rosario

La ciudad de Rosario inició su participación del Programa “La Justicia Va a la Escuela”, creado por la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, realizado con la colaboración de la Asociación Conciencia y próximo a cumplir 20 años.

El programa está dirigido a nivel nacional por Virginia Simari y tiene por objetivo lograr, a través de la realización de distintos talleres, que los jóvenes se formen una imagen del Poder Judicial más cercana a la realidad, buscando propiciar la creación de un espacio de reflexión sobre el valor de la justicia y el rol que cumplen los magistrados.

Con la finalidad de expandir la realización del Programa a otras ciudades, durante la segunda mitad del año se realizaron capacitaciones y numerosos talleres en distintos colegios públicos y privados de Rosario, participando de los mismos más de 300 alumnos, docentes y directivos.

Durante las jornadas, los alumnos simularon ocupar la función de magistrados y debieron afrontar el desafío de resolver distintos casos ficticios, decidiendo sobre la condena o absolución de los imputados, pruebas y los fundamentos de sus resoluciones. En cada instancia, fueron guiados e interpelados por los magistrados y voluntarios sobre distintas situaciones que se presentan en torno al funcionamiento del sistema judicial, buscando derribar prejuicios y acercándolos a una imagen más real de la función de los magistrados.

El programa en Rosario es coordinado por Osvaldo Facciano y participaron los magistrados Germán Sutter Schneider, Mario Gambacorta y Ricardo Vázquez, los fiscales Claudio Kishimoto y Federico Reynares Solari y los defensores Roxana Gambacorta y Fabio Procajlo.

A su vez, por Asociación Conciencia participaron como coordinador de los voluntarios Juan Pablo Rodríguez con la colaboración de Constanza Yovtcheff Politis y los estudiantes de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, Cecilia Berenguer, Jackeline Rigalli, Julieta Fassi y Santiago Berros.

Sin lugar a dudas el Programa tiene un inigualable valor educativo para los jóvenes, incentivando su sentido crítico, lo cual queda reflejado en la opinión de uno de ellos al decir “de estos talleres me llevo una nueva mirada de la justicia y su importancia para lograr una sociedad más justa, dándome cuenta de la importancia de ser autocrítico con todo lo que vemos”.