Importante convenio con la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Neuquén

La AMFJN firmó un importante convenio de cooperación y asistencia recíproca con la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Neuquén. El objetivo del acuerdo es integrar la formación académica que realizan ambas instituciones, coordinando sus relaciones y compromisos recíprocos. Así, se crean las condiciones para realizar actividades conjuntas en las distintas áreas de capacitación dentro de los ámbitos local y regional.

Las acciones serán reguladas a través de convenios específicos, pero tanto la AMFJN como la Defensoría del Pueblo de la capital neuquina se comprometieron a realizar al menos cuatro actividades al año, incluyendo programas, proyectos, acciones de extensión universitaria, servicios e investigaciones. Las dos instituciones facilitarán personal técnico e instalaciones. El convenio fue firmado por la presidente de la AMFJN, María Lilia Díaz Cordero, y el Defensor del Pueblo de la Ciudad de Neuquén, Ricardo Riva, tiene validez de dos años, renovables automáticamente.

El asociado de la AMFJN y juez de Cámara del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de General Roca, Armando Mario Márquez, fue quien gestionó la firma del acuerdo.

“Más allá de los beneficios puntuales que generará a las partes convenientes, el convenio debe ser enmarcado en un contexto mayor, de intercambio entre la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, a través de su Escuela de Capacitación Judicial y las distintas Defensorías del Pueblo –provinciales y de municipios- existentes en el país”, dijo Márquez.

“Lo afirmo -agregó- en función del compromiso manifestado por el titular de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Neuquén, Ricardo Riva, de poner a consideración de la totalidad de los organismos de esa calidad que conforman la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina (ADPRA), entidad de la cual conforma su elenco directivo, los términos del convenio para que la entidad en forma global o bien cada uno de sus integrantes, se sumen a ello”.

Márquez precisió que “el intercambio con tales organismos extrapoder nos permitirá generar una interactuación con otros sectores del cuerpo social que, con una finalidad distinta, pero, por lo general, en el papel de operador judicial en materias diversas en favor de la ciudadanía –ésta en sus individuos o colectivamente-, nos enriquecerá mutuamente y, a no dudarlo, derivará en un mejor servicio hacia la sociedad”.