Disertación sobre “Nuevas tecnologías y derecho” con el español Carlos Romeo Casabona

El Instituto de la Magistratura de la AMFJN organizó este lunes la disertación “Nuevas tecnologías y derecho, entre ellas identificadores de ADN para uso forense, ciberdelitos e inteligencia artificial y responsabilidad penal”, a cargo del jurista español Carlos Romeo Casabona, director de la Cátedra Interuniversitaria Diputación Foral de Bizkaia de Derecho y Genoma Humano, Universidad de Deusto y Universidad del País Vasco.

El encuentro se llevó a cabo en el Salón Consejo de nuestra sede central, con la presencia de miembros del Consejo Directivo y asociados de la AMFJN, además de magistrados de distintos fueros federales que participaron posteriormente de una mesa de trabajo, junto con Fabiana Arzuaga, coordinadora de la Comisión Asesora en Terapias Celulares y Medicina Regenerativa del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.

Romeo Casabona focalizó su presentación a partir de su vasta experiencia y trabajo de investigación en las las modernas tecnologías de la información y comunicación, Derecho Penal y Biomedicina, Derecho, Genética y Biotecnología, entre otros. “Nociones como la inteligencia artificial nos parecen lejanas, pero ya existe el debate sobre si los robots deben responder penalmente y si hasta deben pagar impuestos. Hasta llegar a definir ese aspecto, hay muchos aspectos de la tecnología en la vida cotidiana que exigen establecer un marco legal y jurídico, como así también herramientas que tenemos a disposición en el ámbito procesal”, resumió.

El concepto de peligrosidad criminal, las tendencias en Europa y Estados Unidos para la utilización de herramientas tecnológicas en los procesos y la necesidad de mantener el control y los límites a la tecnología, fueron algunos los tópicos que desarrolló el jurista español en su intervención, mientras que se explayó especialmente en el caso “Wisconsin v. Loomis”, de 2017. En esa causa, el estado de Wisconsin utilizó el sistema Compas, que determinó la culpabilidad de Eric Loomis en un juicio y su alto grado de posibilidad de reincidencia. Cuando su abogado defensor apeló la sentencia alegando la violación del debido proceso y exigió conocer el funcionamiento del sistema, la Suprema Corte del Estado de Wisconsin avaló la negativa de la empresa Northpointe Inc. a revelar su algoritmo.

“Resulta imperioso mantener el control de la tecnología, más cuando ya empiezan a surgir sistemas con la capacidad de auto programarse . Tenemos que ser capaces de impedir que esa evolución se vuelva en contra del ser humano. Asimismo nos impresiona la intromisión de las compañías privadas en la comunicación de las personas, sin que encontremos aún el marco jurídico adecuado. La idea de intimidad va a cambiar radicalmente en el futuro, somos ciudadanos de cristal ante la tecnología de la información. Y de algún modo esquizofrénicos, porque queremos que se nos proteja, pero al mismo tiempo abrimos las puertas a todo el mundo. Somos inductores de los delitos que se puedan cometer, y vamos a ese tipo de la sociedad”, agregó.