Los 20 años del Consejo de la Magistratura de la Nación

El magnífico Salón Dorado del Teatro Colón fue el escenario de un acto en celebración de los 20 años de la primera integración del Consejo de la Magistratura del Poder Judicial de la Nación, que contó con la presencia de altos funcionarios y miembros del Poder Judicial, miembros del Gobierno Nacional, senadores y diputados nacionales y provinciales. La Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional estuvo presente a través de su presidente, María Lilia Díaz Cordero, quien entregó al titular del Consejo, Miguel Piedecasas, una plaqueta institucional en conmemoración del aniversario.

“Queríamos estar presentes en este acto tan importante porque la permanencia de una institución siempre es buena para el país. Más allá de las luces y las sombras que ha tenido su funcionamiento, el Consejo de la Magistratura es una institución que trabaja y la Asociación de Magistrados estuvo desde antes de su puesta en marcha acompañándolo, exigiéndolo y tratando de buscar apoyos mutuos», dijo Díaz Cordero.

La presidente de la AMFJN agregó: «Ya en la Convención Constituyente de 1994 la Asociación de Magistrados estuvo presente, siempre tratando de salvaguardar la independencia para los jueces. Durante estos 20 años no sólo hemos participado a través de nuestros propios representantes en el Consejo de la Magistratura sino que colaboramos día a día para que su actividad sea un poquito mejor. Aplaudimos los logros y cuestionamos aquellos aspectos que no son tan adecuados, como por ejemplo el criterio que últimamente se ha vertido respecto de la puntuación de los postulantes en la evaluación de antecedentes, que ha puesto en desventaja manifiesta a los funcionarios del Poder Judicial, que tienen una carrera totalmente acreditada, contra un abogado que sólo con la inscripción en la matrícula ha sido colocado en similares condiciones, cuando la experiencia y el trabajo cotidiano son imposibles de comparar”.

 

 

Díaz Cordero también se manifestó a favor de una modificación en el diseño del Consejo de la Magistratura que respete el equilibrio entre los distintos estamentos que lo integran, tal como lo establece el artículo 114 de la Constitución Nacional.

En su discurso ante los presentes, el presidente del Consejo, Miguel Piedecasas, recordó que «en 1994 se tomó la definición política de crear este Consejo para atenuar la discrecionalidad política del Poder Ejecutivo en la conformación del sistema de Justicia».

En este sentido, censuró el intento de lo que llamó «politización definitiva y absoluta del Consejo» realizado en 2013. «Afortunadamente, la Corte Suprema lo que hizo fue devolver la vigencia de los principios constitucionales, con los fallos Rizzo o Uriarte, que fueron una derrota política y constitucional de los que pretendieron esto», sentenció el presidente del Consejo.

Con respecto al trabajo del cuerpo, señaló que al inicio de la actual gestión en diciembre de 2014, había un 30 por ciento de vacantes en la justicia federal y que a fin de este año la proporción será reducida al 10 o 12 por ciento. «Pero demás -prosiguió-, se han logrado acortar los plazos de selección, que cuando llegamos era de dos o tres años y hoy son de menos de un año».

Entre las deudas del Consejo, Piedecasas señaló que aún no se cuenta con un sistema estadístico para tener las bases de datos ciertas y confiables que pemitan diseñar las estrategias de transformación del Poder Judicial .