“Defender la independencia judicial como derecho y garantía de los ciudadanos”

Las siguientes son las palabras con las que nuestra presidente, María Lilia Díaz Cordero, inauguró las IV Jornadas Académicas de la AMFJN, que celebró en la ocasión sus primeros 90 años de vida:

Con legítimo orgullo y renovado entusiasmo, la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, la más antigua del mundo, celebra sus primeros 90 años de existencia consagrados a afianzar la justicia.
Desde sus albores, como Asociación de Secretarios Judiciales en 1928, y más tarde como Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, con la integración armónica de sus estamentos y con una mayor impronta federal, se convirtió en guardián permanente de la independencia judicial.
La Escuela Judicial y el Instituto Superior de la Magistratura han cumplido desde su creación, con sus sendos propósitos de capacitación, tanto inicial como permanente, de los empleados, funcionarios y magistrados, capacitación que siempre fue considerada como deber ético de sus integrantes.
A partir de la actividad permanente de su Consejo Directivo y las numerosas comisiones asesoras y en particular de sus presidentes, que siempre estuvieron liderando su actividad, la Asociación se ha convertido en referente y en la voz política de los jueces.
Ha logrado así la consideración y respeto como entidad decana y representativa de la comunidad judicial.
Fundadora de la Federación Latinoamericana de Magistrados y, miembro desde sus inicios, de la Unión Internacional de Magistrados, trabaja desde allí con idénticos fines.
Largo es el camino recorrido durante nueve décadas en las que se transitaron por buenos momentos y otros que no lo fueron. Sin embargo, y más allá de nuestras falencias, la Asociación siempre estuvo comprometida con la defensa de la ya mentada independencia. El pasado nos enorgullece, nos fortalece y nos anima a enfrentar los desafíos que nos trae la cambiante realidad.
Nuestros ideales permanecen intactos aun en los momentos de adversidad.
Queremos que la sociedad sepa que la defensa de sus derechos es el faro que alumbra nuestro camino. Esa senda que consolida la independencia del Poder Judicial, no como privilegio de los jueces, sino como derecho y garantía de los ciudadanos y que, asegura el Estado constitucional y democrático de Derecho.
Queremos estar cada vez más cerca del ciudadano, debemos de trascender el ámbito de ejercicio de la función, procurando que la justicia se imparta en condiciones de eficiencia, calidad, accesibilidad y transparencia, y teniendo como eje el respeto a la dignidad del justiciable.
Queremos que conozca nuestras virtudes y debilidades.
Queremos que tenga la certeza que cumplimos con nuestras obligaciones, que dimos solución a todo tipo de conflictos y que lo seguiremos haciendo, aún con similares medios que hace cuatro décadas.
Queremos que conozcan que siempre estamos dispuestos a hacer más para mejorar el futuro; para lograrlo ofrecemos nuestra experiencia y trabajo, pero necesitamos el apoyo no sólo de la CSJN y el Consejo de la Magistratura, sino que de los otros poderes del Estado a través de los aportes legislativos y económicos, también de las autoridades Nacionales, de las instituciones, de la prensa y en general de todos los operadores del derecho, para que juntos podamos aportar al bien común y engrandecer a nuestra patria.
Los temas que se tratarán en estas Jornadas que se inician con la participación de destacadas figuras del quehacer nacional e internacional, reflejan nuestra coincidencia con el anhelo constitucional de afianzar la Justicia y porque nuestro desafío es luchar por ello, dejamos este legado por nosotros recibido, para las nuevas generaciones.
Dejo así inauguradas la IV jornadas académicas.