Justicia y Sociedad

Con el contexto de un artículo publicado en el diario español El País, Marcela Losardo, abogada y ex viceministra de Justicia, abrió su participación con una descripción de la sociedad como fenómeno globalizado. “Las plazas se llenan de reclamos y todos juntos. Pero no debemos dramatizar, debemos entrar en la incertidumbre en la sociedad se está caracterizando. Todo lo que está ocurriendo hoy lo vamos a tener en los tribunales. Debemos estar a la altura de lo que la sociedad reclama, con las herramientas que se pueda, y siempre sacarse un 10. Muchas veces las normas no están de acuerdo con lo que le reclama la sociedad, pero las tiene que aplicar”. Asimismo, instó a los integrantes de la Justicia a actualizarse en materia de las vías de comunicación con la sociedad.

Rafael de Menezes, juez en Recife y presidente del Grupo Iberoamericano de la Unión Internacional de Magistrados, comenzó su exposición con una breve reseña de la historia de la UIM, que en la actualidad trabaja desde Roma, y agrupa a 87 asociaciones de los cinco continentes (este año se sumarían Bolivia, Guatemala, Ecuador y Honduras). Desplegó después a través de un power point las principales áreas de acción de la entidad:

* Trabajo junto a la ONU de Combate a la Corrupción. Se genera la Red Mundial de Integridad Judicial para construir una biblioteca para ayudar a los jueces para combatir a la corrupción. Unodjc.

* Instituto Global Judicial para el Medioambiente, para trabajar las problemáticas de biodiversidad, escasez de agua y cambio climático.

* Derecho de los refugiados, apuntado a fortalecer el trabajo con los casos que en nuestra región se presentan desde los migrantes de Venezuela y Haití.

* Capacitación de los Jueces. “Formación permanente es una preocupación para todo el mundo. Cuatro comisiones de estudios, fundamental para la independencia de la magistratura.

* Fondo de ayuda financiera para jueces que sufren la violación a la independencia, a partir del caso puntual de los magistrados que están encarcelados en Turquía,

* Audiencias temáticas junto con la OEA para la defensa de los Derechos Humanos

* Carta Universal de los Jueces, que establece los Derechos, deberes, garantías, disciplina y la formación de los magistrados.

José Luis López Castiñeira, juez en la Cámara Contencioso Administrativo Federal, encaró su disertación apuntando a reforzar el contacto directo de los magistrados con la sociedad. “Debemos tener presente que muchas veces desde la opinión pública que se genera desde los gobiernos no se persigue mejor justicia, sino cambiar a los jueces. Así y todo, no tenemos que corrernos de la responsabilidad. Ser más eficientes nos va a dar la oportunidad de recuperar el prestigio internacional en la sociedad. Sabemos de las condiciones en las que trabajamos, vivimos en la Argentina. No tenemos que estar detrás de la sociedad, dar la cara. Hablar claro. Silenciar la verdad no nos hace mejores. Tenemos que involucrarnos en distintos ámbitos de la sociedad, no perder el contacto cotidiano”, dijo, y mencionó como ejemplo positivo el programa La Justicia va a la Escuela, que lleva adelante la AMFJN desde hace 20 años.

Miguel Caminos, ex presidente de la AMFJN y de la FLAM, reconoció como “indudable” el divorcio que existe hoy entre la sociedad y justicia, que insta a los magistrados a actualizarse en disciplinas que van mucho más allá del derecho, como sociología, matemática y economía, entre otras. “El juez es un personaje visible, está en el primer plano, y obviamente es motivo de crítica. Mi recomendación sería preguntarnos si la Justicia está a tono con los reclamos sociales, si cuando un juez decide un fallo tiene en cuenta el impacto en la sociedad. Debemos apuntar al realismo judicial, no atender sólo al formalismo. Pero para ello debemos recuperar la seguridad jurídica que se ha desnaturalizado, entre otros motivos, a partir de la reconfiguración de procedimientos procesales y del surgimiento de múltiples criterios demasiado diversos, por ejemplo, para decidir excarcelaciones”, precisó,

Antonio María Hernández, presidente honorario de la Academia Argentina de Derecho Constitucional, remitió al histórico trabajo de Carlos Nino, “Un país al margen de la ley”, para sintetizar la vigencia del desapego de la sociedad argentina con los principios constitucionales y resaltó la actuación de la Justicia Federal argentina tras el “corralito” financiero de la crisis de 2001 como el mejor momento de su relación con la sociedad.