“Debemos debatir y decidir qué tipo de justicia queremos”

La tradicional cena de camaradería de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional contó este año con la presencia de cerca de 500 asociados e invitados especiales. En el hotel Alvear Icon, de Puerto Madero, se repasó la actividad desarrollada durante el año que termina, en el que sobresalieron el refuerzo de nuestra impronta federal, la extensa y rica actividad académica y la agenda institucional llevada adelante en defensa de la independencia judicial.

La presidente de la AMFJN, María Lilia Díaz Cordero, destacó la necesidad de continuar la lucha en defensa de la independencia judicial y trabajar para cambiar la imagen distorsionada que se tiene del sistema de justicia. Díaz Cordero fue la primera oradora de la noche, seguida por el ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Germán Garavano. El brindis final estuvo a cargo del ministro de la Corte Suprema de Justicia Carlos Rosenkrantz.

Otras autoridades presentes fueron la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich; el Procurador General interino, Eduardo Casal; la Defensora General de la Nación, Stella Maris Martínez; el jefe de Asesores de la Presidencia de la Nación, José Torello; el secretario Legal y Técnico, Pablo Clusellas; el secretario de Justicia, Santiago Otamendi; el presidente, Miguel Piedecasas, y consejeros del Consejo de la Magistratura de la Nación; la presidente de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Hilda Kogan y el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la CABA, Luis Lozano.

Díaz Cordero habló de “la necesidad de continuar en la lucha por la defensa de la independencia del Poder Judicial” y consideró que “para cambiar la imagen distorsionada que se tiene del sistema de justicia debemos iniciar un nuevo recorrido, debatir y decidir qué tipo de justicia queremos; y actuar en consecuencia”.

“Es una tarea de todos, que esta Asociación asume como propia, la necesaria concientización del pueblo acerca de la realidad del sistema actual de administración de justicia y aquél que como sociedad queremos lograr. La ciudadanía espera respuestas de los jueces. Debemos acercarnos más a ella para hacernos conocer y escuchar sus reclamos”, explicó.

En ese sentido, anunció que “nuestra Asociación seguirá trabajando, tanto en el ámbito nacional como en el internacional, haciendo autocrítica y promoviendo las transformaciones y los cambios que la realidad demanda; con el firme propósito de garantizar un eficaz sistema de administración de justicia, generando los espacios de diálogos y de trabajo con los poderes del Estado y con todos los operadores del derecho”.

En cuanto a la actividad desarrollada en el orden institucional durante 2017, la presidente de la AMFJN destacó la defensa del actual sistema de jurisdicción y competencias de la Justicia Nacional en la Capital Federal; la preservación de los derechos de quienes transitan la carrera judicial, en el debate por el alcance interpretativo de las normas que fijaron el impuesto a las ganancias para los jueces, funcionarios y empleados, que incluyó el inicio de acciones legales; y la firma postura en resguardo de la independencia y autonomía funcional del Ministerio Público.


“La independencia del Poder Judicial y de los Ministerios Públicos es la garantía consagrada en la Constitución y en la preservación de esa independencia va la supervivencia de la República”, dijo la presidente.

“Esa independencia –agregó- no importa concebir a los distintos Poderes como compartimentos estancos o aislados. Todos tienen una finalidad común, aunque funcionalmente diferentes. Su interrelación debe contribuir a una más eficaz y fecunda realización de las respectivas funciones respetando las incumbencias y competencias exclusivas y excluyentes a fin de no incurrir en ninguna intromisión indebida”.

Temas pendientes

En su discurso, Díaz Cordero reclamó “la modificación del Consejo de la Magistratura, a través de una reforma legislativa que respete el equilibrio que demanda el artículo 114 de la CN con una adecuada representación de los Jueces presididos por la Corte Suprema de la Justicia Nacional”.
Además, insistió en la necesidad de resolver el tema de las subrogancias, “a fin de evitar la sobrecarga de tareas para quienes las ejercen con extraordinaria vocación y esfuerzo”. En ese sentido, consideró que debe dictarse una ley que adecúe el sistema a las pautas fijadas en el fallo Uriarte, que valore a los secretarios como quienes se encuentran en las mejores condiciones para cumplir con las funciones propias de la carrera judicial”.

 Discurso completo de María Lilia Díaz Cordero

 

“Poner a la Justicia donde merece estar”

A su turno, el ministro Garavano elogió la tarea desarrollada por el Poder Judicial y los ministerios Públicos durante 2017: “Hemos hecho esfuerzos conjuntos para implementar las leyes de Flagrancia y de Reparación Histórica de los jubilados, para avanzar hacia la oralidad en los fueros civiles y comerciales y extender el uso de expedientes electrónicos y, así como el año próximo se presentará el proyecto para la reforma del Código Penal, aspiramos a tener en 2019 el nuevo Código Civil y Comercial. Asimismo, el desafío del Gobierno es poder llegar a un sistema adversarial, en un trabajo en conjunto con el MPF y el MPD”.

Garavano reconoció que “debemos avanzar hacia modernizar procesos que en muchos casos son del siglo pasado. Nuestra idea es sumarnos y acompañar las transformaciones que deben surgir dentro del mismo Poder Judicial. Trabajar más allá de las diferencias, que nos enriquecen, y resolverlas con diálogo. Destacamos siempre el rol de la Justicia como poder insustituible y la única forma de fortalecerla es trabajando juntos, de buena fe y dando la cara. Para poner a la Justicia donde merece estar”.

Luego de la cena y, a la hora de levantar la copa para el brindis por un 2018 en paz, el ministro Rosenkrantz subrayó su decisión de asociarse a la AMFJN poco después de su designación, a pesar de que nunca había sido juez.

“A los argentinos nos cuesta admirar. En ese sentido tenemos que hacer lo necesario para que la Argentina admire a su Poder Judicial. Corporizar las buenas virtudes de jueces y funcionarios. Debemos ser incorruptibles, imparciales, estudiosos, cuidadosos, respetuosos y diligentes”. señaló.
“Tenemos el potencial –cerró- y, si lo logramos, le habremos hecho un gran servicio al país y a nosotros mismos, porque seremos mejores de lo que somos”.