“No dará las soluciones mágicas anunciadas”

13


El ex presidente de la AMFJN, y actual integrante del Consejo de la Magistratura de la Nación, Luis María Cabral, envió la siguiente carta a la actual presidenta, María Lilia Gómez Alonso de Díaz Cordero, a propósito del convenio de traspaso de la Justicia Nacional Penal a la órbita de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Señora presidenta,

Quiero hacerte llegar mi expreso apoyo a la postura de rechazo a la transferencia de competencias y órganos judiciales y de los Ministerios Públicos nacionales a la órbita de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que estás encabezando en nombre de nuestra Asociación.

Más allá del desacuerdo con el criterio de interpretación constitucional que pretende fundar esta decisión política, la transferencia proyectada no dará las soluciones mágicas anunciadas.

La reforma judicial necesaria debe atender a las modificaciones procesales y la provisión de recursos adecuados para mejorar la tarea.

No se trata de razones de presuntas jerarquías, pero sí debemos asegurar que los derechos adquiridos por empleados y funcionarios en el orden nacional no sean afectados, ni tampoco su expectativa de una carrera como es posible en la organización nacional.

El avance institucional que significa la plena autonomía de los Ministerios Públicos y los resguardos para que los magistrados no puedan ser removidos sin el acuerdo de mayorías especiales se perderían, lo que implica una disminución de las garantías para asegurar su independencia.

Tampoco se han considerado las necesidades edilicias e informáticas y de compatibilización de sistemas, entre muchos otros problemas que deberían resolverse antes de prometer paraísos judiciales. Lo cierto es que ninguna de estas reformas tiene consecuencias benéficas para los justiciables si no se avanza en nuevos procedimientos, en informatización y aplicación de suficientes recursos. Solo sirven para complacer veleidades políticas.

No se trata, en conclusión, de una mera oposición a la iniciativa del Gobierno nacional, sino de preservar los valores centrales de la Justicia, que debe ser independiente tanto de los poderes como de los poderosos y mantenerse fuerte, imparcial y eficiente con los reclamos la ciudadanía a la que nos debemos.

Seguiremos trabajando para optimizar el servicio que presta el Poder Judicial de la Nación y sus Ministerios Públicos, pensando en satisfacer la aspiración de justicia de la sociedad.

bookmark icon