Primeras experiencias sobre la ley de flagrancia

Una importante convocatoria tuvo la Jornada de Trabajo sobre el funcionamiento de la ley de flagrancia que se desarrolló en el Salón Auditorio de la AMFJN. El objetivo fue generar de forma inmediata un ámbito de debate compartido por jueces, fiscales, defensores públicos y secretarios para que volcaran sus experiencias luego de los primeros días de funcionamiento del nuevo régimen.
“La ley se ha puesto en vigencia de manera bastante abrupta y se trata de ajustar la aplicación a través de las experiencias que se han vivido durante el primer turno. No dudamos de que todos los operadores están haciendo su mejor esfuerzo para que el régimen tenga éxito. Desde la Asociación haremos todos los posible para que el Poder Judicial y los ministerios públicos accedan a los recursos materiales que son necesarios para aplicar la ley de flagrancia”, explicó la presidente de la AMFJN, María Lilia Díaz Cordero, quien abrió la Jornada de Trabajo acompañada por el director de la Escuela de Capacitación Judicial, Marcelo Peluzzi, y por el juez de Cámara Diego Barroetaveña.
“Buscamos un primer diagnóstico de quienes han comenzado a aplicar el régimen para que los inconvenientes se puedan ir superando a partir del próximo turno”, dijo Díaz Cordero, en una actividad que también fue seguida con interés, a través de videoconferencia, por las seccionales de Corrientes, Posadas, Paraná, Córdoba, Patagonia Sur y las delegaciones de Río Cuarto, La Rioja, Villa María, Zapala y Paso de los Libres.
La ley de flagrancia 27.272 fue sancionada por el Congreso Nacional en septiembre pasado y entró en vigencia el 1º de diciembre.
Los juzgados, las fiscalías y las defensorías públicas tuvieron luego sus mesas de trabajo por separado, para discutir lo sucedido en el primer turno en que se aplicó la ley de flagrancia. Entre las conclusiones, compartidas luego, se enfatizó la importancia de contar con un sistema informático de registro de las audiencias, ya que las actas son sucintas; de reclamar el establecimiento de un soporte de personal técnico las 24 horas todos los días y de la instalación de salas de audiencia adecuadas, por razones de seguridad. También se coincidió en que el nuevo régimen hace aún más necesaria la cobertura de la gran cantidad de vacantes en los juzgados y de contar con un segundo que asista al juez en las audiencias, en los juzgados que no los tienen.
La Jornada finalizó con paneles con la presencia de un juez de garantías de la provincia de Buenos Aires, de integrantes del Cuerpo Médico Forense y de representantes de los ministerios de Seguridad y de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.
Las mesas de trabajo continuarán durante febrero y la Escuela de Capacitación Judicial ya está diseñando jornadas regionales sobre la ley de flagrancia, que se realizarán en el interior del país.
Según anunció el director de la Escuela, Marcelo Peluzzi, durante los primeros días de febrero se llevará a cabo una reunión de trabajo con miembros de juzgados, fiscalías, defensorias, el cuerpo médico forense y el servicio penitenciario federal, para analizar los inconvenientes operativos que se mencionaron durante la Jornada y generar canales de comunicación para mejorar la gestión, de modo que se agilcen todos aquellos actos procesales que en la práctica diaria suelen entorpecer la labor judicial y de los cuerpos periciales.