La Conferencia Nacional de Jueces

Un tiempo para reflexionar en la búsqueda de políticas de Estado que aporten soluciones a los problemas que desde hace tiempo arrastra nuestra sociedad. Eso fue la VII Conferencia Nacional de Jueces, que se abrió en La Plata y se desarrolló en Buenos Aires, con una nutrida concurrencia de magistrados de todos los fueros e instancias de la Justicia Nacional, como también de los Poderes Judicial de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Junto a la Corte Suprema de Justicia de la Nación y la Federación Argentina de la Magistratura, la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional fue una de las organizadoras de esta cita, que ya se hizo ineludible en el año judicial, desde 2006, cuando la Primera Conferencia Nacional de Jueces se realizó en Santa Fe. Independencia judicial, narcotráfico, impacto del nuevo Código Civil y Comercial, políticas para los más vulnerables, juicios por crímenes de lesa humanidad y corrupción e impunidad fueron los temas que esta vez se abordaron en paneles que atrajeron el interés de los concurrentes y generaron un rico debate. El hecho de que este fuera el año del Bicentenario de la Independencia la dio a la Conferencia un marco especialmente propicio para pensar en profundidad, hacer una autocrítica y apuntar al diseño de políticas superadoras.

El presidente de la AMFJN, Ricardo Recondo, participó de la ceremonia de apertura en el Teatro Municipal Coliseo Podestá de la capital bonaerense, junto a los ministros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación; la gobernadora, María Eugenia Vidal; el ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, entre otros.